sábado, 23 de diciembre de 2023

Libro IV. Episodio 27. El Generalísimo

 

La duda de si el Ejército del sur, que capitanea Franco, continúa por la carretera de Extremadura o si toma la carretera que conduce a Toledo, donde le están aguardando los defensores del Alcázar, no lo es para los republicanos que, vista la proximidad de las fuerzas del sur, redoblan sus ataques contra el Alcázar. Como cuenta Infantes en la tertulia.

   -Los republicanos han intentado asaltar una y otra vez el Alcázar, lanzando granadas y dinamita, pero los defensores contraatacan y los han hecho retroceder.

Días después, Infantes cuenta en qué ha quedado el dilema de qué carretera seguir tras la toma de Maqueda.

   -Creo que Franco se ha equivocado, al menos eso es lo que dicen las emisoras extranjeras. En lugar de continuar hacia Madrid, sus tropas han tomado la carretera de Toledo, se supone que para levantar el asedio que sufre el Alcázar. La BBC ha contado que, fuentes cercanas al Estado Mayor, han comentado que Yagüe ha protestado contra la decisión. ¿Sabéis qué ha hecho el Generalísimo?, pues relevarlo y lo ha reemplazado por el general Varela.

   -¿A qué viene eso de Generalísimo? –quiere saber Carreño.

   -¿No os lo he contado? El pasado 21, en el aeródromo salmantino de San Fernando, y durante una reunión de altos mandos, Franco ha sido nombrado Generalísimo de las fuerzas nacionales de tierra, mar y aire y general jefe de los ejércitos de operaciones. Pero la denominación más recurrente con la que se le denomina es el Caudillo.

   -¿Y a qué se ha debido el nombramiento?

   -A ciencia cierta no lo sé, pero imagino que, tras la toma de Talavera, resultaba evidente que era necesario un mando militar único, lo que será una gran ventaja sobre el desorganizado bando republicano, cuya falta de unidad se considera una de las principales razones de sus derrotas.

   -¿Pero por qué ha sido nombrado Franco y no otro general, por ejemplo Mola? –insiste Carreño.

   -Porque una serie de factores han beneficiado la candidatura de Franco al mando militar supremo: ha establecido importantes acuerdos con Alemania e Italia, dirigió el decisivo paso del Estrecho, ha liderado el rápido avance de las fuerzas del sur hacia Madrid y parece que ha recibido el apoyo del sector monárquico del ejército. ¿Te parecen suficientes motivos? –pregunta Infantes.

En la reunión de la tarde de la tertulia –hoy han hecho doblete-, es Julio el portador de las últimas noticias que ha escuchado en la radio.

   -Han dicho en Unión Radio que el gobierno republicano ha anunciado que comenzará a enviar refugiados a las provincias de Levante para aflojar la presión que hay en la zona centro, especialmente en Madrid y su provincia.

   -Me veo veraneando en Levante; si tengo que irme, me pediré Gandía, pasé allí un verano del que guardo un inmejorable recuerdo –bromea Infantes. 

El final de septiembre trae también la sorprendente liberación del Alcázar de Toledo. Es lo primero que Infantes cuenta a sus amigos en cuanto llega a la trastienda de la perfumería.

   -Algunas milicias han opuesto resistencia a nuestras tropas en Toledo, pero la mayoría de los milicianos han preferido retirarse, temiendo ser atrapados en un nuevo cerco. El general Varela ha sido el primero que ha entrado en lo que queda del Alcázar y al día siguiente el propio Generalísimo recorrió las ruinas y condecoró a Moscardó con la Cruz Laureada de San Fernando.

El último día de septiembre, la prensa de la zona nacional publica que, en vez de Jefe del Gobierno del Estado como aparecía en un primer borrador, el nombramiento de Franco será como Jefe del Estado, mientras dure la guerra. La sutil diferencia ha pasado desapercibida para la mayoría, pero no para los habituados a la lectura de la prosa administrativa. Una vez más, es el funcionario de Fomento quien explica a sus amigos la diferencia entre ambas nominaciones.

   -Como recordaréis, hace una semana la Junta de Defensa Nacional había nombrado a Franco Generalísimo; pues bien ahora, y según cuenta la BBC, la Junta le ha nombrado Jefe del Estado. Y, como tal, el uno de octubre, en una solemne ceremonia celebrada en la Capitanía General de Burgos, ha sido investido con sus nuevos poderes.

   -¿Lo que quiere decir…? –Julio no termina su pregunta esperando la respuesta de Esteban.

   -Que además de ostentar el supremo mando militar, a partir de ahora también ostentará el supremo mando político. Dicho en plan castizo: será el que corte el bacalao.

 

PD. Hasta el próximo viernes en que, dentro del Libro IV, Las Guerras, de la novela Los Carreño, publicaré el episodio 28.Los comunistas mandan en el Ejército Popular

viernes, 15 de diciembre de 2023

Libro IV. Episodio 26. Los Carreño pequeños también son solidarios

 Tras la explicación de Almudena sobre la depreciación de la moneda republicana, Julia comprende por qué cuando paga con billetes de los de antes le cobran menos.

     -Pues ahí no acaba el asunto de la moneda, las emisoras nacionales están informando de las series de billetes que se dan por buenos en la zona nacional. Esos son los que has de guardar –le informa la señora Bermejillo.

   -¿Y cómo me entero?, no tengo radio.

   -No te preocupes, le diré a mi hija mayor, que es la que apunta los números de serie, que te haga una copia y te la traiga. De todas formas, quien te explicará mejor el lío de los billetes será Guillermo, pásate una noche y que te lo cuente.

Julia ha hecho otra cosa que debería haberla hecho antes: contarles a sus hijos cuál es la verdadera situación en que se encuentran, sobre todo en el aspecto económico.

   -… y en consecuencia, todos debemos gastar lo menos posible, porque, en cuanto se nos acabe el dinero que traje de casa, lo podemos pasar muy mal, podemos hasta pasar hambre. Y os pido que, si a alguno se le ocurre algo para aportar dinero o comida a la familia, que lo diga, porque de momento no podemos esperar ninguna ayuda, ni de papá, porque no hay comunicación con Madrid, ni del tato, que Dios sabe por qué mares andará.

Los pequeños quedan sobrecogidos, más que por lo que les acaba de contar su madre por lo dramática que se ha puesto al explicarlo. Quienes mejor lo han entendido han sido Concha y Andrés, no en vano son los mayores de grupo. Y son los primeros en responder.

   -Mamá, yo podría trabajar en lo que fuera, lo que no se me ocurre es en qué –se ofrece Concha.

   -Gracias, hija. Ya lo había pensado, pero Suances es muy chico y encontrar trabajo aquí no es fácil –y les cuenta los intentos que ha hecho para encontrar alguna ocupación.

   -Mamá, lo he estado pensando y se me ocurre que podría ayudar a algún pescador, porque de eso hay faena.

   -Pero, Andrés, hijo, ¿y tú qué sabes de pesca?

   -Nada, pero no creo que sea difícil aprender. Para echar las redes, recogerlas, meter el pescado en cajas y traerlo al pósito de pescadores no hay que ser ninguna lumbrera.

   -Y si Andrés encuentra trabajo en una barca, yo le podría ayudar –secunda Froilán.

Quien ahora interviene es Ángela que hasta el momento no ha dicho palabra.

   -Y también podríamos ir a mariscar a la ría. A veces lo hemos hecho jugando, ahora podríamos hacerlo en serio para traer marisco a casa y te ahorrarías comprar pescado.

Julia no responde a los ofrecimientos de sus hijos, no puede, está demasiado emocionada para poder hablar.

Los intentos de los jóvenes Carreño de encontrar trabajo han dado resultados variados, solamente Concha ha conseguido un trabajo que, aunque parcial, es de una cierta estabilidad. Una vieja señora, viuda de un armador de la localidad y a quien los milicianos le dieron el paseo los primeros días del golpe, la ha cogido para que la ayude tres días a la semana. Le paga una miseria, pero más vale eso que nada. Ángela y Froilán, que son los que marisquean, no aportan dinero, pero los bivalvos y algún crustáceo que recogen en la ría de San Martín de la Arena, escasos en cantidad pero ricos en calidad, les alegran las comidas. Andrés no ha logrado encontrar trabajo en ninguno de los barcos de pesca. Lo máximo que ha conseguido es estar presente cuando las barcas arriban a puerto y echar una mano en la descarga de las capturas; no le dan dinero, pero siempre cae algún pescado. Entre lo que trae Andrés y los moluscos de los dos pequeños, los platos a base de pescado son uno de los menús que más se repiten en casa de los Carreño. 

En Madrid, al llegar hoy Infantes a la trastienda de Ramírez le pide que saque el mapa mural en el que, con chinchetas de colores, van marcando las posiciones de los dos ejércitos.

   -Esto hay que volver a modificarlo. Las columnas de Yagüe han tomado Maqueda, localidad en la que la carretera se bifurca hacia el noreste en dirección a Madrid y hacia el sudeste en dirección a Toledo –y añade-. Ello provocará un dilema a los nuestros: si continúan por la carretera de Extremadura y mantienen el ritmo actual, Madrid puede estar a su alcance en unos días, pero si toman la carretera que conduce a Toledo, les están aguardando los defensores del Alcázar.

   -¿Qué crees que van a hacer? –pregunta Julio.

   -No creo que nadie sepa lo que piensa Franco, pues la decisión está en su mano. La lógica militar indica que lo sensato es seguir 

PD. Hasta el próximo viernes en que, dentro del Libro IV, Las Guerras, de la novela Los Carreño, publicaré el episodio 27.El Generalísimo

 

 

viernes, 8 de diciembre de 2023

Libro IV. Episodio 25. Ojito con qué dinero pagas

En la tertulia, hoy parece que hay poco que comentar por lo que Ramírez echa la vista atrás y pregunta por sucesos que ocurrieron a comienzos del 18 de julio.

   -Esteban, acaba de contarnos lo del Alcázar de Toledo, que llevas días sin decirnos nada y le he perdido la pista. Lo digo porque parece que está en la cresta de la ola pues no hay día en que Queipo de Llano no aluda en sus emisiones a los heroicos defensores.

   -El asedio del Alcázar es más una batalla de valor simbólico que estratégico. Os recuerdo, para que veáis la disparidad de fuerzas, que los asaltantes doblan y hasta triplican a los defensores –y prosigue-. Vista la negativa de rendirse, los rojos trasladaron a Toledo piezas de artillería de gran calibre, confiando en un pronto desenlace. A mediados de agosto, los sitiadores estrecharon el cerco y, durante las cinco semanas siguientes, los rojos atacaron hasta once veces la fortaleza y cada uno de esos ataques fue repelido. Y ahora en septiembre, se le propuso un alto al fuego al coronel Moscardó para sacar a mujeres y niños, y fueron las propias mujeres las que se negaron a salir. Han enviado algunos emisarios para que se rindan, pero una vez más los defensores se han negado. Fracasados esos intentos, los rojos han traído mineros de Asturias para cavar una mina bajo el Alcázar y volarlo y, en septiembre, se ha procedido a detonarla. Mirar si estaban seguros de conquistarlo que hasta Largo Caballero se desplazó a Toledo para ver la conquista, así como periodistas y corresponsales extranjeros. Unos minutos después de la explosión, los milicianos lanzaron hasta cuatro ataques contra el Alcázar. Ataques que volvieron a fracasar. Y así seguimos, los rojos alardeando día sí y día también de que van a tomarlo y los de dentro aguantando; no sé cómo lo consiguen, pero continúan resistiendo.

   Cambiando de tema, Julio, que es el encargado de oír Unión Radio Madrid, es quien da la noticia a sus compañeros: la Komintern ha aprobado el reclutamiento de voluntarios internacionales para apoyar a la República. El partido comunista de cada país deberá elaborar una lista de voluntarios.

   -¿Y eso qué puede suponer? –quiere saber Ramírez.

   -Pues que a no tardar mucho veremos combatiendo en las filas  republicanas a internacionales de todos los pelajes, pero con un común denominador, serán todos comunistas -responde Infantes que, a su vez, proporciona otras dos informaciones-. Los rojos están intensificando el asedio al Alcázar, del que se ha derrumbado toda la fachada oeste. Dudo que aguanten muchos más días. Y otra noticia es que ha fracasado el plan para liberar a José Antonio Primo de Rivera de la prisión de Alicante.

   En los cerca de dos meses que llevan de guerra, a Julia le ha pasado de todo, pero hoy se ha dado cuenta de que la carnicera no le cobra siempre lo mismo por el kilo de pollo. Cuando se lo cuenta a su amiga Almudena, esta le explica lo que, seguramente, es la causa real del cambio de precio.

   -¿En qué clase de billetes le pagas a la señora Rita?

   -En los que llevo en la cartera, ¿en cuáles le voy a pagar?

   -Pues no debes hacerlo, antes de pagar debes fijarte bien en los billetes que llevas y utiliza solo los que estén emitidos por la República -Y la señora Bermejillo le explica que la gente no acaba de fiarse de la moneda emitida por los gobiernos republicanos y prefiere el dinero de los gobiernos anteriores. Y termina su explicación aconsejándole:

   -Ojito con qué dinero pagas.

 

PD. Hasta el próximo viernes en que, dentro del Libro IV, Las Guerras, de la novela Los Carreño, publicaré el episodio 26. Los Carreño pequeños también son solidarios

viernes, 1 de diciembre de 2023

Libro IV. Episodio 24. La fallida conquista de Mallorca

Al ser preguntado sobre Rúas, uno de sus amigos de la tertulia del café Comercial, Infantes da un respingo.

   -Lo de Rúas ha sido otra putada de las que se dan estos días. Sus trabajadores, por medio de su sindicato, le han expropiado la imprenta, han convertido su empresa en una cooperativa en la que mandan ellos y lo único que le han ofrecido a Julián es que se quede como un empleado más. Y, para demostrar que tiene más huevos que el caballo de Espartero, lo ha dejado todo, ha cerrado la casa y, con toda su familia, se ha vuelto a Sevilla.

   -¡¿A Sevilla?! –Exclama Carreño asombrado-. ¿Y cómo ha logrado atravesar los frentes?

   -No me refiero a la Sevilla andaluza, sino a Sevilla la Nueva que es su pueblo natal y que pertenece a la provincia de Madrid, como a unos cuarenta kilómetros de aquí –explica Infantes.

  -Dejaos de historias particulares y veamos cómo anda hoy el follón –Reclama Ramírez. Así es como llaman a veces a la guerra. Infantes hace una síntesis de cuál es el estado del follón.

   -Tras la caída de Badajoz,​ Yagüe ha ocupado Talavera de la Reina. En apenas cuatro semanas los nuestros han avanzado 500 kilómetros y han logrado conectar todos los territorios en nuestro poder. Ello ha significado un triunfo para Franco ya que, al ser Extremadura la ruta más larga hacia Madrid, parece que algunos generales criticaron tanto la estrategia como el itinerario escogido –A lo que el funcionario de Fomento añade-. Lo que os voy a decir es una opinión particular, pero para mí que Franco está ganando la pelea de la popularidad al resto de generales nacionales. Si continúa así acabaremos todos siendo franquistas –Es la primera vez que Julio oye ese adjetivo.

En septiembre, ante las pésimas noticias de los frentes, el Gobierno de Giral ha presentado su dimisión. Le sustituye el socialista Francisco Largo Caballero, apodado el Lenin español, que ha formado el llamado Gobierno de la Victoria, en un intento de insuflar nuevos ánimos a las alicaídas tropas republicanas. Pese a ello, los gubernamentales sufren una nueva y humillante derrota: la expedición, dirigida por Alberto Bayo para recuperar Mallorca, abandona la isla. Separados por 600 kilómetros, los Carreño, el padre y el primogénito, han seguido atentamente la operación. A batalla pasada, Julio cuenta a sus amigos el desarrollo de la operación en la que las  fuerzas republicanas han tratado de reconquistar las islas de Mallorca e Ibiza en las que, a diferencia de Menorca, triunfó la sublevación del 18 de julio.

   -El plan de conquista se fraguó en Barcelona y la Generalidad dio su apoyo. El gobierno central no se opuso a la idea y se limitó a observar su desarrollo. Una fuerza procedente de Valencia tomó Formentera y la columna de Bayo desembarcó en Ibiza y la dominó en pocos días. Llegaron a Mallorca a mediados de agosto y desembarcaron apoyados en el poder de fuego del acorazado Jaime I y el crucero Libertad. Los asaltantes, tras haber conseguido establecer una pequeña posición en la costa no lograron avanzar hacia el interior. Bajo el acoso de nuestras fuerzas, los milicianos retrocedieron en busca de sus barcos, abandonando decenas de hombres y numeroso material.

En Suances, Julia también procura estar al tanto de la marcha de la guerra, sobre todo de la toma de Madrid porque de ello dependerá en gran medida la regulación de sus caudales que siguen menguando. Aunque en este principio de septiembre tiene otra preocupación: hasta ahora la zona norte ha estado en una relativa calma al estar ocupadas las fuerzas que manda Mola en la conquista de Madrid pero, tras su fracaso en la Sierra de Guadarrama, el general ha vuelto la mirada hacia el resto de las provincias vascas fieles a la república. Julia para enterarse de lo que sucede recurre a los Bermejillo que tienen un aparato de radio.

   -Buenas tardes, Almudena, ¿qué me cuentas de nuevo?

   -Buenas noticias, en su camino hacia el Cantábrico, las tropas navarras de Mola están a punto de tomar Irún, y eso ha tenido repercusión mundial, pues el puente internacional, que une Irún con Hendaya, ha sido clausurado por el Comité de No Intervención, que es el que verifica el grado de cumplimiento del Pacto de No Intervención, con el que se busca evitar la intervención de países extranjeros en nuestra guerra.

   -Qué complicado es todo. A veces sudo la gota gorda para tratar de que mis hijos comprendan lo que está sucediendo.

   -Haz lo mismo que hago yo. Simplifico las cosas: los nacionales son los buenos y los rojos son los malos y lo entienden de maravilla. Por cierto, ¿qué sabes de los de Madrid?

   -No sé nada y eso me trae a mal vivir.

  -¿Y de tu chico mayor?

  -Igual. Lo último que supimos fue que al día siguiente de su llegada a Ferrol mandó un telegrama en el que decía que ya estaba en su barco. Y desde entonces, nada, por no saber no sé si está vivo o muerto –Y una lágrima le resbala por la mejilla.

   -No te preocupes, mujer, el Cristo de Medinaceli velará por que no le pase nada.

 

PD. Hasta el próximo viernes en que, dentro del Libro IV, Las Guerras, de la novela Los Carreño, publicaré el episodio 25. Ojito con qué dinero pagas