jueves, 21 de junio de 2018

*** Llegó el verano

En Madrid el termómetro ya sobrepasa los 30 º Celsius, el calor es insoportable. Por ello me voy a Torreblanca a pasar el verano. Al lado del Mediterráneo la brisa marina atempera la calorina. Debido al viaje esta semana, excepcionalmente, publico el episodio semanal de "Una playa demasiado tranquila" (a la que me dirijo) el jueves. La próxima semana la publicación saldrá el viernes como de costumbre.
Deseo a todos los lectores del blog un feliz verano y espero que el cambio climático sea benevolente con vosotros.

viernes, 15 de junio de 2018

Capítulo 14. La fiesta de la Asunción de la Virgen.- 57. El hombre propone y el destino dispone


   Curro Salazar va reponiéndose poco a poco. Se va sintiendo más animado, con ganas de charlar y de hacer algo más que ver la tele. Como Anca es la persona que más tiempo pasa a su lado también se ha convertido en su interlocutora imprescindible. Tantas horas pasadas juntos han provocado que el exsindicalista, que en su etapa de fugitivo ha ido derivando hacia la introversión, se vaya abriendo paulatinamente y, aunque sigue sin revelar a la joven rumana su auténtica identidad, si le está contado muchas páginas de su vida alterándolas a su antojo para quedar siempre como el chico bueno de las películas. Hoy le está relatando historias de la niñez en su pueblo natal.
-Entonces, naciste en la provincia de Cádiz. Yo creía que eras sevillano –comenta Anca.
-En Sevilla he vivido buena parte de mi vida, pero sí, soy gaditano, exactamente de un pueblecito que se llama Zahara de los Atunes, una pedanía que pertenece al municipio de Barbate y que está muy cerquita del estrecho de Gibraltar.
-Zahara, que nombre tan curioso. ¿Y por qué se llama de los Atunes?
-Porque en su costa están las almadrabas que son las redes o cercos con que se pescan atunes.
-¿Y cómo son las almadrabas? –A Anca la pesca del atún le importa un bledo, pero se ha dado cuenta de que hablar de sus orígenes es algo que le da vidilla a Curro.
-Como te he dicho, la almadraba es un arte para la pesca del atún. La más simple es situar dos barcos a cierta distancia entre los que se cala una red sujetada con un palangre en la que se recogen atunes y otros peces. Cuando la red está llena, los pescadores bajan a la misma y seleccionan los atunes más grandes que pueden pesar hasta doscientos kilos y tras desangrarlos los suben a los barcos.
-¿Y por qué atunes y no otra clase de peces?
-Porque los atunes emigran anualmente desde el Polo Norte hasta el Mediterráneo por lo que tienen que pasar obligatoriamente por el estrecho de Gibraltar. Por eso en la zona del estrecho es donde están la mayoría de las almadrabas, en pueblos como Zahara, Barbate, Chiclana de la Frontera, Tarifa, Rota, Conil de la Frontera, La Línea y hasta el mismo Cádiz.
-Ya que hablas de los pueblos de esa comarca, ¿también está por allí Jerez de la Frontera?
-Así es, chiquilla. Muy cerquita de la zona de la que hablo está la ciudad que tiene en el vino, el caballo y el flamenco sus tres señas de identidad. Ah, y en los últimos años se ha añadido otra: la pasión por las motos debida a su mundialmente conocido circuito donde se corre una de las carreras del Campeonato Mundial de Motociclismo.
-Eso ya lo sabía, Vicentín me llevó allí una vez. Lo que quería preguntarte es ¿por qué hay tantos pueblos en esa parte de Andalucía que se apellidan de la Frontera?
-Eso viene porque aquel territorio fue durante mucho tiempo la frontera entre el último reino moro en España, el de Granada, y la Corona de Castilla. Hasta que los Reyes Católicos en 1492 conquistaron la ciudad granadina.
-Cuanto sabes, Curro. Da gusto hablar contigo, tienes respuesta para todo. 
   Curro sonríe halagado, cada vez está más encariñado con la joven y aunque no ha vuelto a catarla sigue atrayéndole más que nunca.
-Cuéntame más cosas de tu pueblo, anda –pide mimosa la joven.
-¿Qué más quieres que te cuente?
-Yo que sé, ¿cómo es de grande Zahara, cómo Torreblanca?
-Quía, mucho más pequeño. Debe tener unos mil habitantes, aunque en verano se llena de turistas porque tiene una playa estupenda, mucho mejor que la de aquí, eso sí el agua no es tan cálida como la de estas playas.
-¿Y por qué?
-Porque el mar que lo baña es el océano Atlántico.
-¿Cómo que el Atlántico? ¿Zahara no está al lado la Costa del Sol que tiene fama de tener unas aguas muy templadas?
   Aunque el bagaje cultural de Curro no es gran cosa, en la escuela primaria de su pueblo le enseñaron la suficiente geografía como para ser un erudito en comparación con la supina ignorancia que en temas geográficos tiene la mayor parte de la juventud de nuestros días. Se arma de paciencia y le explica a la joven camarera que el estrecho de Gibraltar es la divisoria entre dos mares, al oeste el Atlántico y al este el Mediterráneo. Y como la provincia de Cádiz está al oeste del estrecho sus costas las baña el océano.
-Lo que yo decía, cuanto sabes. Oye, tengo curiosidad, me he fijado que alguna vez se te escapan palabras en las que hay ces pero que las pronuncias como eses y lo mismo hace tu hijo. ¿En Andalucía habláis todos así?
   Salazar le cuenta que en Andalucía, con algunas excepciones, en general cecean en la costa y sesean en el interior. Y antes de que Anca pregunte en qué consiste la diferencia se la explica.
-El ceceo consiste en pronunciar el sonido de la zeta o la ce ante i y e en lugar de la ese. En cambio, el seseo es pronunciar el sonido de la ese en lugar de la zeta o de la ce ante la e y la i. Yo debería cecear porque es el modo de hablar de mi pueblo, pero en lugar de eso seseo porque mi madre no era zahareña sino sevillana y en Sevilla-ciudad se sesea. Además, me críe en Cádiz y en la ciudad, a diferencia del resto de su provincia, también se sesea.
-Realmente curioso.
-Si alguna vez te llevo a mi pueblo –Curro lo ha dicho sin pensarlo y cuando se da cuenta de sus palabras un ramalazo de lo que quizá podría ser le llena de melancolía sin saber por qué-, verías lo curiosa que es su habla. Yo creo que al principio ni entenderías muchas palabras No solo cecean sino que sustituyen la ele por la ere. En vez de decir alma dicen arma o gorpe en lugar de golpe. Se comen las eses al final de las palabras que la llevan y la jota y la ge no se distinguen. Te hará gracia cuando escuches que dicen ustedes en lugar de vosotros, por ejemplo dicen ustedes sois de Zahara, o venirse a mi casa en vez de veniros a mi casa. También se comen la d, dicen mirao, planchao, cansao, caena… Ya te digo, al principio te costará entenderlos, pero también te digo otra cosa: son buena gente y si haces un amigo lo es para toda la vida.
-Aquí ocurre algo parecido con la c. La gente del pueblo que mayoritariamente habla el valenciano y que no se defiende bien en castellano cuando lo habla tiende a pronunciar las palabras que tienen la ce y la ci como se y si.
-Ya me he dado cuenta de que aquí hay bastante gente que le da cada patada al diccionario que tiembla el misterio. Por cierto, lo que no te he dicho es que en Zahara nació Paquirri, el famoso torero de los ojos verdes y al que cuerneó un toro en Pozoblanco.
-¡Ahí va, el que fue el marido de Carmen Ordóñez! –La cultura de las revistas del corazón, a la que es muy aficionada Anca, sale a relucir.
   Y así es como discurren las horas más plácidas de Curro, en charlas banales y sosegadas con Anca. En muchas ocasiones los relatos se quedan a medias porque la muchacha ha de atender a sus otras tareas y ello hace que Curro piense más en su niñez y adolescencia de lo que lo haya hecho jamás. Su mejoría es patente, el día anterior ya se aventuró a salir de la habitación. Lo hizo a la caída de la tarde cuando el sol ya no apretaba y no fue mucho más allá de darse un pequeño paseo por el espigón que hay enfrente del hostal y cuya dársena meridional sirve de fondeadero al medio centenar de pequeñas embarcaciones que integran lo que pomposamente llaman Club Náutico Torreblanca. Se quedó asombrado del aluvión de gente que registraba el paseo marítimo y de la cantidad de coches aparcados allí donde había un hueco, incluso la terraza del hostal se encontraba hasta los topes. Preguntó a Anca por esa inesperada riada de gente en una playa tan tranquila como aquella.
-Es por el puente de la Mare de Déu d´Agost como le llaman aquí. Todos los años pasa lo mismo, Curro –La muchacha le ha llamado por su nombre de pila porque están solos, cuando hay gente delante le trata de señor Martínez.
-Ah, claro. En Sevilla –le explica Curro- el día quince de agosto se celebra el rito más popular del verano. Sacan en procesión a la Virgen de los Reyes que es la patrona de la ciudad, sale de la Puerta de los Palos de la Catedral y la pasean alrededor del perímetro de la Seo. Para los devotos es un día grande. Antes de sacarla, las camareras de la Virgen la visten cuidadosamente eligiendo uno de los cinco mantos que cuenta el ajuar procesional. Sale de la Catedral a las ocho en punto, tal es así que la gente dice que en Sevilla solo hay dos cosas que se hacen puntualmente: la salida de la Virgen y el comienzo de las corridas en la plaza de La Maestranza.
-¿Y cómo sabes tanto de esa procesión? No te hacía un meapilas –pregunta con retintín Anca.
-Si te digo la verdad, yo nunca he asistido a la procesión ni como espectador, pero mi exmujer era una devota de la Virgen y no se perdía ni una sola de esas salidas.
-¿Tu exmujer?, ¿te refieres a la madre de Francisco José?
-La misma, todo lo que tenía de santurrona lo tenía de sosaina en la cama –y como no es un tema del que le guste hablar, Curro cambia de asunto- Oye, ¿y hasta cuándo durará todo este gentío?
-El puente acaba hoy. Mañana, martes, esto estará como siempre, más tranquilo que una balsa de aceite.
-Pues hoy no habrá paseo, tanto gentío me incomoda. Hasta el atardecer no salgo de la habitación –Curro no lo sabe, pero aquí valdría lo del dicho popular: el hombre propone y el destino dispone.

PD.- Hasta el próximo viernes

viernes, 8 de junio de 2018

56. Se avecina tormenta


   Los empresarios del grupo que lidera Eduardo Gálvez se han vuelto a reunir. Puesto que hasta el momento Carlos Espinosa, su enviado para negociar con Curro Salazar, no ha conseguido nada positivo, resuelven que hay que pasar al plan B. Demorarlo más sería tentar a la suerte, corren el riesgo de que el exsindicalista pueda ser apresado por la policía o aceptar otra oferta que vaya contra sus intereses. Por consiguiente, se ponen en contacto con Grigol Pakelia y le ordenan que ejecute su encargo para lo que le proporcionan datos que hasta ahora le habían ocultado: quién es el objetivo, dónde encontrarlo y las demás referencias, que paradójicamente les ha proporcionado Espinosa, entre la que se incluye una foto actual del antiguo Conseguidor. Al saber el sitio donde se hospeda Salazar el sicario georgiano lanza un silbido, resulta que en su primer y único viaje a Torrenostra estuvo pidiendo una habitación para acostarse con una turista italiana en el hostal donde se aloja el fulano al que tiene que pasaportar.
   Inmediatamente comienza a planear el trabajo. Lo primero es preparar el viaje, duda entre ir en coche o en un fueraborda como hizo cuando estuvo allí con Alessia. Al pensar en la italiana también se plantea en si ir solo o llevar compañía, aunque la duda es breve, se dice que en una playa en verano una pareja pasa más desapercibida que un hombre solitario. En cuanto a la manera de liquidar a Salazar tendrá que ser con el menor ruido posible, para ello prepara su inseparable cuchillo afgano, el lohar, acopla silenciador a la Griazev-Shipunov GSh-18, pistola de última generación, y saca del equipaje el cable de fibra que utiliza como arma de estrangulamiento y de corte con el que asfixiar o degollar hasta la muerte al comprimir las arterias carótidas o la tráquea. La ventaja de la fibra es que no es reconocida por los detectores de metales, incluso pasa desapercibida en las revisiones manuales. El problema que más le preocupa es el plan de fuga. Se trata de un sitio pequeño y con una población limitada de veraneantes por lo que los rostros desconocidos destacan fácilmente. Tiene a su favor que en este puente de la Asunción el número de visitantes aumenta exponencialmente, pero aun así deberá darle muchas vueltas al plan de escape tras ejecutar el trabajo.
   Gálvez no le ha dicho a Espinosa que ha puesto en marcha el plan B. Y no lo ha hecho porque cree que el CEO malagueño podría interferir en el trabajo de Pakelia. Ha llegado a esa conclusión por alguna frase suelta que Espinosa ha soltado en sus últimas conversaciones telefónicas. Lo que Gálvez ignora es que el malagueño, tras mil dudas y cavilaciones, está pensando en llevar a cabo un plan B por su cuenta. No está dispuesto a que el georgiano le chafe la guitarra como diría un castizo. Piensa que no tendrá demasiados obstáculos para acceder a la habitación de Salazar, bien directamente o por medio del hijo a quien lo tiene metido en el bolsillo desde que le prestó la Harley. La cuestión más peliaguda es como liquidar a Curro. No tiene armas, quizá podría comprar una pistola en Castellón, pero no conoce los bajos fondos de la ciudad. Al pensar en el arma es cuando se da cuenta de que no se ha planteado si tendrá las agallas necesarias para cometer el crimen. Tras pensarlo detenidamente se dice que sí, pero un sí acotado. Quizá no tenga los suficientes arrestos para matar a alguien apuñalándolo o estrangulándolo, pero es posible que sí los tenga para liquidarlo por otros medios, por ejemplo por medio de un veneno o poniendo una bomba en su coche. La idea de la bomba la desecha de inmediato, lo ignora todo sobre explosivos, por lo que usar un veneno comienza a tomar cuerpo en su mente. 
   Otro de los que negocian con Curro, Alfonso Pacheco, ha terminado contaminándose de la radical aversión que siente su mujer por el gaditano por lo que comienza también a compartir la idea que tanto repite Macarena de que muerto el perro se acabó la rabia. Su problema es que le faltan más arrestos que a Espinosa para llevar adelante el plan de extinción de una vida humana. Le gustaría que Salazar desapareciera del mapa, pero se ve incapaz de ser él quien lo haga desparecer. Se pregunta si su esposa tendrá el coraje que a él le falta. Posiblemente sí, pero no se arriesga a preguntárselo, cualquier tipo de respuesta que le diera Macarena podría poner en peligro su estabilidad conyugal. También se plantea si sería conveniente dialogar con Sierra sobre todo esto. No está seguro de cuál podría ser la respuesta de su colega, piensa que los homosexuales, en el supuesto de que Sierra lo fuera, es posible que realicen unos razonamientos que discurran por otras vías diferentes a las suyas, aunque tampoco está tan convencido de que eso sea así. Al final, de tanto darle vueltas al problema en que se ha convertido Salazar termina con dolor de cabeza. Se toma un analgésico y se acuesta con la vista fija en su mujer que parece dormir plácidamente. “¿Es el sueño de los que tienen la conciencia tranquila o de los inconscientes?”, se pregunta Pacheco.
   El socio de Pacheco en la negociación con Curro, Jaime Sierra, anda navegando por la red a falta de mejores cosas que hacer. Ha tecleado caso ere para ver en qué estado está la instrucción del sumario. No hay nada nuevo, pero un enlace le lleva a un titular del periódico Libertad Digital que, aunque ya conocía, consigue volver a crisparle como cuando lo leyó por primera vez: Nuevo macrocaso de corrupción en Andalucía: delito masivo en la Agencia IDEA. La entradilla de la información ya es demoledora: La Agencia IDEA es el perejil de casi todas las salsas de los diferentes macrocasos como los ERE, Invercaria y el caso de los avales. Desde ella se ha orquestado la financiación de las diversas operaciones presuntamente delictivas que están siendo investigadas por los tribunales. Ahora la propia Agencia IDEA va a ser investigada por un presunto delito masivo en su financiación, nada menos que de 4.315 millones de euros…. No sigue leyendo, él mejor que nadie sabe lo que viene a continuación, como no va a saberlo si dirigió la agencia durante cerca de siete años. La información le lleva a pensar en su negro futuro penal como más de uno comience a contar lo que realmente pasó. Y uno de ellos, posiblemente el que más daño puede hacerle, es Salazar. “Si al menos Curro atendiera a razones y aceptara nuestra oferta podría estar a salvo, pero si la rechaza, ¿qué puede pasar”, se pregunta. “Puede pasar de todo”, se responde. “Quizá tenga razón Macarena y lo más seguro sería que Curro no pudiese declarar”, piensa.
   Otro implicado en el caso ERE, Juan Antonio Almagro, le ha vuelto a instar al Chato de Trebujena que es hora de volverse a Sevilla.
-Pepillo tienes que volver, sí o sí. Como te quedes un día más tendrás que costearte el hotel por tu cuenta.
   La respuesta del antiguo púgil es que lo tiene decidido: mañana intentará dar a Curro el último aviso de lo que le puede pasar si no mantiene la boca cerrada. Y si no consigue hablar con él pues adiós, muy buenas.
   Rocío Molina también tiene un patrón que le aprieta las tuercas, su billetera. Está prácticamente vacía. Por eso tiene claro su plan de acción: “Mañana, con Anca o sin ella me voy a colar en la habitasión de Curro y le voy a sacar a ese cabrón la guita que me debe aunque tenga que sacarle los ojos. Por estas que son cruses”, se dice.
   Francisco José está en las mismas que la exnovia de su padre. “Me vuervo a Sevilla de toas, toas. Er cabrón de mi señor padre tendrá que sortarme los talegos que tanta farta nos hasen. Y le voy a aconsejar otra ves que lo mejor será que haga caso a Espinosa y que se largue a un país de guiris, que allí nadie hará por él. Pero que si no quiere irse, que haga lo que le sarga de los cojones, pero que suerte la tela”.
   Anca no tiene los problemas de los que intentan presionar a Salazar, los suyos son de otra índole. Como tantas veces ocurre con los hijos, la opinión de su madre que es partidaria de que continúe el noviazgo con Vicentín, ha provocado en la joven la reacción opuesta. Está decidida, va a dejarle. No soporta ni un día más la presión de los celos. Su novio ha convertido su existencia en un sinvivir. Y cada vez se pone más violento. Terminará haciéndole daño y no está dispuesta a que eso pueda pasar. Su madre ha llegado a decirle que el dolor de una bofetada pasa, pero que el papel en el que se oficializa que el maltratador es tu marido permanece. Anca, cuya cultura es muy primaria, desconoce el movimiento Me Too pero ello no es óbice para que sea una feminista, aunque ella lo ignora, que no está dispuesta a que nadie le imponga a la fuerza algo con lo que no esté de acuerdo. Y mucho menos que le pongan la mano encima. “Hasta ahí podríamos llegar, que ese baboso intente pegarme que le doy una patada en los huevos que se los pongo por corbata”. Cuando resuelve decirle sin andarse por las ramas que le va a dejar la reacción de Vicentín es poco menos que apocalíptica. Ruega, suplica, llora, insta, exige y termina con toda clase de amenazas: contra ella, su familia, sus amigos y, por último, contra el andaluz Martínez al que acusa de ser el cerebro en la sombra que ha influido en Anca para su determinación.
-¡Si tú no vas a ser mía, no lo serás de nadie y menos de ese viejo chocho de Martínez. Esto no va a quedar así, lo juro por mis muertos!
   Todos los presagios apuntan en la misma dirección: se avecina tormenta.

PD.- Hasta el próximo viernes.

viernes, 1 de junio de 2018

55. Paquito el Chocolatero


   La patrona del hostal se para un momento para coger aire, está sofocada. Entre la calorina que hace en este día agosteño y el ir y venir de los clientes que abarrotan el establecimiento no tiene un segundo para descansar. Para consolarse piensa en el buen dinero que va a ingresar con el puente, pero le puede más el cansancio y se dice que ojalá pudiera hacer realidad aquello de perdono el huevo por el coscorrón. Tras el desahogo sonríe burlándose de sí misma y retoma la tarea de revisar el servicio. Se sorprende al encontrar a Anca, que debería estar preparando las mesas para la cena, inmóvil y con la mirada perdida en Dios sabe dónde. Le extraña porque la joven rumana es diligente y no le hace ascos al trabajo.
-Anca, ¿se puede saber qué te pasa?
   La camarera da un respingo como si despertara en ese momento.
-Nada, estaba pensando.
-Pues no te pago por pensar. Y esas mesas no se van a componer por sí solas. ¿Tienes la regla? –A la dueña le cae bien la joven, es trabajadora y su rotunda arquitectura alegra la vista a los clientes lo que siempre es bueno para el negocio.
-No… -La chica opta por sincerarse, sabe lo cotilla que es su jefa-. Es que tengo problemas con mi novio.
-Tranquila, eso pasa en todos los noviazgos, hay ratos buenos y otros que lo son menos. Al final, ya verás como todo acaba solucionándose. Y ahora, concéntrate en lo que haces. Hoy y mañana tenemos mucho tajo por delante, el martes podrás descansar.
   La joven retoma su tarea con diligencia, pero en cuanto la señora Eulalia desaparece de su vista sigue haciendo el trabajo pero mecánicamente, su cabeza está en otra parte. Hace días que no piensa en otra cosa: su relación con Vicentín. La historia viene de lejos, pero en los últimos tiempos el problema se ha acentuado de manera alarmante. Su novio siempre fue celoso y posesivo, pero lo de este verano supera todas las marcas, tanto que se ha vuelto insoportable. Últimamente está obsesionado con el pobre señor Martínez, precisamente ahora que el dolorido andaluz no está en condiciones de desnudarla como si hizo antes. Sea por su obsesión con Martínez o porque lo de que le puedan poner los cuernos es algo que le vuelve loco, está literalmente insufrible y ha hecho del noviazgo una bronca cotidiana, un continuo torrente de reproches y hasta de vejaciones. El tormento de los celos ha convertido a Vicentín en otra persona: la espía, la controla, la zahiere y en un par de ocasiones hasta le ha levantado la mano. La situación ha llegado a tal extremo que se ha planteado si no sería mejor dejarlo porque es un sinvivir. Hace unos días se lo insinuó a su madre. El resultado es que ahora los reproches se han duplicado: los de su novio y de su progenitora. Ésta no quiere oír hablar de que rompa con uno de los mejores partidos del pueblo. Le ha insistido hasta la saciedad que si quiere ser alguien en Torreblanca, si quiere que la traten como a una verdadera señora el único camino es casarse con el hereu de los Fabregat. Por lo que el último consejo materno ha sido rotundo:
-Hija, capea el temporal como puedas y espera tiempos mejores que seguro que llegarán.
   Pese a la postura de su madre, Anca sigue llena de dudas. Es más, piensa que si tuviera dinero ya lo habría dejado y posiblemente hasta se habría ido de allí porque está del pueblo y de los cotilleos de las chafarderas hasta la coronilla.  
   El otro polo de la pareja está apostado, como suele hacer los días festivos, en la terraza del hostal donde pasa las horas muertas dándole al coñac o a lo que se tercie y de vez en cuando jugándose los cuartos al guiñote, el guiñot en valenciano, un juego de cartas similar al tute y emparentado con otros como la brisca o el arrastrado. Cuando no ve a su novia sirviendo en el comedor o en la terraza, en su cabeza solo anida un pensamiento: “¿Qué estará haciendo esa mala puta? Seguro que está riéndole las gracias al mamón del andaluz. Como me ponga los cuernos, lo juro por…, por mis muertos que le parto la cara a hostias. Y al chulo ese me lo cargo. Vaya si me lo cargo, como me llamo Vicente”. Como todos los fanfarrones trata de armarse de un valor que es dudoso que posea. En esas está cuando alguien le posa una mano en el hombro.
-Vaya, Vicentín, que casualidad, tú por aquí –si el joven no estuviera tan ensimismado en sus obsesiones podría haberse dado cuenta del tonillo irónico de Pedro Ramo-. ¿Cómo están tus padres?
-Hola, Pedro. Bien, mi madre quejándose como siempre, pero bien.
-Ya sabes lo que se dice: mujer enferma, mujer eterna. Al final tu madre nos enterrará a todos. ¿Hoy no tienes partida de guiñot?
-Estoy esperando a mi amigo José Luis.
   El diálogo lo corta Ramo cuando ve llegar a sus amigos del dominó que ya le están llamando.
-Ahí están mis compañeros. Te dejo. Saluda a tus padres de mi parte.
   La partida de los jubilados transcurre como la mayor parte de los días, con las burlas de los ganadores y los mutuos reproches entre la pareja perdedora. La charla postpartida acaba centrándose en la gran cantidad de forasteros que hay en la playa en este puente de la Asunción.
-Pasa igual todos los veranos –comenta Álvarez-, al menos desde que recuerdo. Cómo el día de la Asunción caiga en lunes, martes, jueves o viernes se convierte en el puente con más millones de desplazamientos del año.
-O sea, que solo el miércoles libra que no haya puente –apunta Grandal.
-Y aun así. Ten en cuenta que agosto es el mes de vacaciones por excelencia y una fiesta que se celebra justo en su mitad es un señuelo irresistible para que el personal salga de las ciudades –precisa Álvarez.
-Y qué mejor lugar que irse unos días al mar –añade Ponte.
-Al quince aquí le llaman la Mare de Déu de Agost y era uno de los contados días en que la gente del pueblo bajábamos a bañarnos –rememora Ramo.
-¡No fastidies! ¿Tus paisanos no venían al mar los fines de semana teniéndolo tan cerquita? –pregunta sorprendido Grandal.
-¡Qué va! Cuando yo era un crío, estoy hablando de hace setenta años –recuerda Ramo- bajábamos solo a la playa en días contados: en San Juan, San Jaime, San Pedro, la Virgen del Carmen y la Virgen de Agosto. Lo cierto es que en el pueblo vivíamos de espalda al mar. Lo de veranear y bañarse era considerada una costumbre de señoritos y de gente de la ciudad.
-Oye, Pedro, ¿y este año también saldrá la fanfarria esa de otros años y los que tiran cohetes y petardos? –pregunta Álvarez.
-Supongo que sí. Lo del correfoc es una costumbre muy arraigada. Ya sabéis que a los valencianos lo de la pólvora nos gusta más que a un tonto un lápiz.
-Explícanos que es eso del correfoc -quiere saber Ponte.
-El correfoc, correfuegos en castellano, es una manifestación popular propia de los pueblos del arco mediterráneo en la que un grupo de personas disfrazadas de demonios, o sin disfrazar, desfilan por las calles corriendo, bailando y disparando fuegos artificiales. Hay años que también llevan el toro de fuego que es un armazón metálico, que imita la forma de un toro, sobre el cual se coloca un bastidor con cohetes y petardos. Es transportado por una persona que corre persiguiendo a la gente asustándola con las chispas y buscapiés que va soltando. A ello se une una charanga que alegra el festejo tocando pasodobles y canciones populares.
-Supongo que en el repertorio de la charanga no faltará Paquito el Chocolatero –apunta Álvarez.
   Para Grandal al que, como decían de Napoleón, la música le parece el menos molesto de los ruidos, lo de Paquito el Chocolatero le suena a broma, por eso pregunta:
-¿Qué coño es eso de Paquito el Chocolatero?
   Ramo ve ocasión de lucir su conocimiento de la cultura popular de su tierra y le explica que Paquito el Chocolatero es un pasodoble compuesto en 1937 en Cocentaina, un pueblo alicantino famoso por sus fiestas de Moros y Cristianos, por un músico local llamado Gustavo Pascual. Desde entonces no hay fiesta popular valenciana en que la composición no se toque. Y se ha popularizado de tal forma que según un informe de la Sociedad General de Autores fue la pieza musical más interpretada en vivo durante el año 2007 y la composición española más tocada en el mundo. Todo un fenómeno.
-Y a todo eso, ¿quién coño era el tal Paquito el Chocolatero? –quiere saber Grandal.
-Un cuñado del autor llamado Francisco y de profesión chocolatero al que el músico dedicó su pasodoble.
-O sea, que es más que posible que nadie recuerde quien fue el autor de la música, pero todos saben que existió un tal Paquito chocolatero. Así se escribe la historia -remacha Grandal.
-Eso ha pasado más veces –pontifica Ponte que a veces se pone en plan erudito-. Hay personajes que en su día fueron unos verdaderos quídams, personas absolutamente desconocidas y de poco valer, pero que por el hecho de ser referente de una obra de arte hoy todo el mundo las conoce. Por poner un ejemplo: posiblemente cuando Lisa Gherardini vivió fue conocida por muy poca gente, pero al pintarla Leonardo de Vinci como la Mona Lisa hoy es universalmente conocida.
-Oye, ¿y por qué el correfoc y las charangas no montan su juerga mañana que es el día de la fiesta? –pregunta Grandal.
-Porque en esta tierra decimos que de la festa la vespra –explica Ramo-. Literalmente: de la fiesta, la víspera. Porque es en la víspera cuando se puede celebrar que al día siguiente no hay que trabajar y en cambio habrá alegría, jolgorio y, como dice la gente joven, buen rollo.

PD.- Hasta el próximo viernes
Enlace para quien quiera oír Paquito el Chocolatero. Duración: 3,06 m.
https://www.youtube.com/watch?v=f7JzWQiBx5I