viernes, 15 de septiembre de 2017

18. Pasemos página



   Álvarez ha tenido que ir al súper de la playa. En la compra del día anterior se le olvidó algo tan básico como la sal y aunque a su edad no es nada recomendable abusar del cloruro de sodio una ingesta sin una pizca de sal es incomible. Puesto que cerca del súper hay varios bares, al salir del súper decide tomarse una caña. Se encamina hacia uno de ellos cuando alguien le chista, en la terraza del hostal está Curro que es quien le ha llamado la atención.
-¿Dónde vas? –pregunta el andaluz.                                                                                                                   
-Pensaba tomarme una caña.
-Vente para acá que hay mejor sombra y nos tomamos unas birras juntos. –Curro llama a la camarera-. Anca, tráenos dos cañas y algo para picar que no sean patatas fritas. ¿Qué tal la cena de anoche?, ¿qué os preparó la mujer de Jacinto?
-Preparó unos espaguetis con almejas que estaban francamente ricos. Ah, y no es su mujer –La discreción no es el fuerte de Álvarez-. Podríamos decir que es su novia aunque mantienen una relación bastante curiosa.
   Álvarez le explica que durante el resto del año, Chelo y Jacinto no viven juntos sino cada uno en su casa. Como Chelo trabaja mucho, especialmente los fines de semana, solo se juntan los lunes que es el día en que hacen vida conyugal. Los amigos cuando hablan de los lunes de Grandal se refieren precisamente a esa especial relación. Lo que ya no cuenta el madrileño es que Chelo trabaja de escort, que es como los modernos llaman a las peripatéticas de siempre, y que fue en una redada de furcias de lujo donde el entonces comisario Grandal la conoció.
-Bueno, yo también tengo novia –comenta Curro-, que es toda una mujer, bragada como ella sola y, si digo la verdad, cada día que pasa la echo de menos.
-Queda todavía mucho verano. ¿No va a venir?
-¡Qué más quisiera!, pero ha de currar. Es la dueña de una tienda de regalos y souvenirs –Salazar miente, cuando la conoció solo era una empleada a la que prometió comprarle un establecimiento similar. Su apresurada huida hizo que no pudiera cumplir su promesa-. Y como en agosto Sevilla –nada más citar la ciudad se lo reprocha, tiene que dar el menor número posible de datos concretos sobre su vida-, bueno, quien dice Sevilla dice todas las ciudades andaluzas, se llenan de guiris no le es posible dejarla. ¿Te puedes imaginar cómo se pone Marbella de turistas, que es dónde tiene la tienda? Aquello es de locura.
-¿Y tú en qué trabajas? –pregunta sin venir a cuento Álvarez que si no es discreto para contar las vidas de sus amigos tampoco lo es para preguntar a alguien a quien acaba de conocer.
   Salazar ha aprendido a mentir con suma facilidad:
-Trabajaba en una empresa de tubos, pero hubo una reestructura hace poco, dieron muchas facilidades y un suculento finiquito a los que quisieran marcharse. Me lo pensé y opté por coger la guita y salir por la puerta grande. He decidido estar tres meses descansando y luego buscaré algo. Vosotros debéis estar jubilados, ¿no?
   Álvarez se despacha a gusto. Cuenta que él trabajó prácticamente toda su vida en el Canal de Isabel II, la empresa que gestiona el ciclo integral del agua en la Comunidad de Madrid. Y que Ponte fue empleado, primero de Hidroeléctrica Española y luego de Iberdrola, una de las compañías eléctricas más importantes de Europa. En cuanto a Grandal era policía y llegó a ser un comisario de mucha fama, hasta salía en la prensa. Lo de la policía dispara los recelos del fugitivo.
-¿Y dónde estuvo de policía? –pregunta Curro.
-No tengo ni idea de los sitios en los que pudo estar, lo que sí sé es que, más o menos, en los últimos veinte años estuvo destinado en Madrid.
   La respuesta tranquiliza a Salazar. Si Grandal estuvo las dos últimas décadas en Madrid y a ello se le suman los años que debe llevar jubilado, eso quiere decir que aunque en algún momento hubiese estado destinado en Sevilla ha pasado el suficiente tiempo para que no sepa nada del caso de los EREs, más allá de lo que publican los medios.
-¿Y el amigo que falta a qué se dedicaba?, lo digo porque supongo que también estará jubilado.
-¿Ballarín?, jubiladísimo. Aunque lo que son las cosas, es el único del cuarteto que podría seguir trabajando si quisiera. Era dueño de una ferretería del barrio de Gaztambide. Como propietario podía seguir faenando, pero un buen día le hicieron una suculenta oferta por el local, que era de su propiedad, para instalar un bazar de chinos y no se lo pensó. Lo vendió y desde entonces se da la gran vida. De los cuatro es el que tiene más pasta. Bueno, me perdonarás pero Manolo debe estar pensando que me he perdido. Lo he dejado preparando una sopa de sobre qué es lo único que sabe hacer. Sobre las cinco nos esperas para la partida. Hasta luego.
   Hoy ni Álvarez ni Ponte han tenido una siesta pesada. Han echado una cabezada después del almuerzo y antes de que llegue Grandal desde Marina d´Or ya están en pie y listos para la partida. Cuando los tres amigos llegan a la terraza del hostal, ya está allí Curro esperándoles. Hoy las fichas han emparejado a Grandal y Salazar que ganan las dos primeras partidas como si fuera un paseo militar, lo que da lugar a que no jueguen la partida de desempate y que la tertulia sea más larga que de costumbre. Como tampoco hay tantas cosas de las que hablar, al final terminan charlando de un tema muy actual: las gestiones para formar gobierno.
-El Mundo de esta mañana –explica Ponte-, al menos la versión on line, trae la rueda de prensa de Rajoy tras reunirse con Rivera. El líder de Ciudadanos le ha traslado al presidente del gobierno en funciones que su partido se mantiene en la abstención.
-¿Y Rajoy qué le ha contestado? –quiere saber Grandal.
-Ya te puedes figurar, una gallegada. Algo así como que han dado un primer paso y así es como empieza el más largo de los caminos.
-Pues El País destaca como noticia principal que el bloqueo político se agrava tras la reunión entre Rajoy y Sánchez –comenta Grandal-. Y también cuenta que el líder del PP ha subrayado que si el PSOE se mantiene en su no es no, habrá nuevas elecciones. A lo que el Secretario General de los socialistas ha contestado que si las derechas le rechazan, ¿por qué la izquierda va a apoyarles?
-Esto de las portadas de la prensa tiene su miga. ¿Sabéis que trae el ABC como noticia destacada? Pues que el paro baja en más de ochenta mil personas en el mejor julio de los últimos veinte años y que el número de cotizantes a la Seguridad Social se acelera –refiere Álvarez.
-Yo solo he ojeado El Mediterráneo, que es el diario que recibe el hostal, y su noticia de nacional más destacada es similar a lo que ha contado Manolo, que Rajoy y Rivera abren camino a la negociación y urgen al PSOE a mover ficha –comenta Salazar a su vez.
-Tenemos unos políticos que son una mierda –opina Álvarez-. ¿Cuál es el mayor problema que tiene hoy España? Siendo importante la constitución del nuevo gobierno, que lo es, pero el problema peliagudo no es ese sino la provocación de los secesionistas catalanes. ¿Qué es eso de pretender partir un país que es el más antiguo de Europa?
-¿Y eso cómo se soluciona? –pregunta Curro.
-Yo lo tengo claro –responde el interpelado-. Uniéndose los dos partidos constitucionalistas mayoritarios; es decir, el PP y el PSOE, formando un gobierno que tendría los votos suficientes para reformar la Constitución, cargarse la melonada de las comunidades autónomas y que en España no hay más que un estado, no diecisiete.
-Luis, solo te falta que añadas que España, además de una, es grande y libre. Y si después resucitamos a Franco pues ya está todo arreglado –comenta con sorna Grandal.
-Tú tómatelo a broma, pero la única solución es la que he dicho y para ello no hace falta Franco sino políticos que tengan los huevos que le sobraban al Caudillo.
-Bueno, hay otra solución –interviene Salazar-, que se acepte la propuesta del PSOE de una España federal.
-A mí no me parecería mal, si supiera la diferencia que existe entre un estado de las autonomías y otro federal –apunta Grandal-. Porque vamos a ver, sino recuerdo mal un estado federal es una unión de estados que gozan de autonomía e incluso soberanía en importantes aspectos de la política interna, pero que se integran en un estado de nivel superior organizado mediante una constitución propia y se someten al poder central o federal. Los dos ejemplos de estado federal que siempre se citan son los Estados Unidos de América y la República Federal Alemana, pues bien, cualquier comunidad autónoma española tiene más poderes que ninguno de los estados que conforman esos dos países. Para ese camino de la federalización, como diría Sancho, no hacen falta alforjas –remacha el excomisario.
-Bueno, ya está bien de cháchara política –les reconviene Ponte-, mejor que pasemos página.
  

PD.- Hasta el próximo viernes

viernes, 8 de septiembre de 2017

Capítulo 5. Un romance en el filo de la navaja.- 17. Boccato di cardinale



   Álvarez y Ponte han quedado con Grandal en verse sobre las cinco de la tarde. Tras comer la paella, ambos se han echado un ratito para hacer la imprescindible siesta. Su sueño debe de ser profundo porque no oyen el timbre. El excomisario, que es quien está llamando, tiene que aporrear la puerta para que sus amigos despierten.
-Perdona, Jacinto, nos hemos quedado sobados –se excusa Álvarez.
-Y sordos. Manolo, ¿todavía está en el sobre?
-Ahora sale, se está refrescando la cara. ¿Qué tal Chelo, no te ha puesto mala cara por dejarla sola? –pregunta Álvarez.
   Grandal va a responder cuando aparece Ponte que le da un abrazo.
-Jacinto, te estábamos esperando como agua de mayo –dice Ponte y dirigiéndose a Luis le recuerda- Hemos quedado con Martínez sobre las cinco y cuarto.
-¿Quién es Martínez? –quiere saber Grandal.
    Álvarez le cuenta la cena de la noche anterior y como trabaron amistad con un desconocido que resultó ser también aficionado a jugar al dominó.
-… y hemos quedado con él que nos vemos esta tarde para echar una partida. Mientras no venga Amadeo será el cuarto que nos falta.
-¿Y de dónde ha salido ese paisano?
-Solo sabemos que se llama Francisco Martínez, que se aloja en el hostal y que le gusta el dominó –explica Álvarez.
-Y que no le gusta que le hagan preguntas –añade Ponte.
   Los tres amigos se dirigen a la terraza del hostal donde, en efecto, sentado en una mesa de la terraza está esperándoles el llamado Martínez, que no es otro que Curro Salazar. Ante sí tiene un café y una copa.
   Álvarez hace las presentaciones.
-Si me permiten me gustaría invitarles a esta primera ronda –pide Curro que sigue usando el falso apellido de Martínez-. Es una manera como otra de agradecerles que me acepten como compañero de juego.
-Anoche ya nos invitó. Si volvemos a aceptar va a pensar que se ha juntado con unos gorrones. Haremos como en Madrid, que pague las consumiciones la pareja que pierda –propone Ponte.
-¿Eso es coñac? –pregunta Grandal señalando la copa medio vacía de Curro.
-Sí señor. Es uno de mis pequeños vicios. Si tomo café sin acompañarlo con una copa es como si me faltara algo. Y eso a pesar de que un amigo de Jerez cuando me ve tomarlo me recuerda el dicho de su tierra: el vino para beberlo y el coñac para venderlo. ¿A usted también le gusta?
-Me gustaba y aún lo sigo tomando pero en pequeñas dosis, las que me permite la úlcera.
-Bueno, basta de cháchara –corta Álvarez al tiempo que vuelca las fichas de la caja que acaba de traerles el camarero-. ¡Qué mierda de dominó!, parece de juguete. Mañana voy a traer el mío que es un dominó de verdad y no esta porquería.
   Echan a fichas la formación de las parejas.
-Bueno, señor Ponte  le toca jugar conmigo. Como estoy algo desentrenado espero que me perdone los fallos que pueda cometer que seguro que serán muchos –se disculpa Curro con falsa modestia.
-Por favor, llámeme Manolo que es como me llaman mis amigos.
-Yo creo que lo que hemos de hacer es dejarnos de ringorrangos y tutearnos. –sugiere Álvarez.
-Por mí, encantado. Y llamadme Curro que es como me llaman los amigos, y que como sabréis es la versión andaluza de Francisco.
-¿Eres andaluz –pregunta otra vez Álvarez.
-Pues sí, pero he vivido en otras muchas partes. Os habréis dando cuenta de que apenas sí tengo acento y es que he recorrido muchos sitios. ¿A cuántos puntos soléis jugar? –una vez más Curro cambia de tema de conversación.
-Al mejor de tres partidas.
   En cuanto han hecho un par de juegos, Ponte constata que Curro es un buen jugador, bastante mejor que él, aunque tiene la tendencia de jugar para sí sin tener en cuenta que forman un equipo. El resultado final es de dos a uno a favor de Álvarez y Grandal que están más acostumbrados a jugar de pareja. Después de los obligados comentarios sobre la marcha de las partidas y las diversas incidencias ocurridas, se produce una pausa en la charla. Antes de que la reiniciación pueda deparar derroteros incómodos para un fugitivo, Curro formula una pregunta genérica de un tema muy actual y que aparentemente no presenta peligro.
-No sé si habéis leído hoy la prensa, ¿pero qué os parece el hecho de que Sánchez no negociará con Rajoy la oferta para su investidura?
-¿Dónde has leído eso? Esta mañana he estado ojeando el ABC y lo que decía es que el PP ofrece sostén territorial al PSOE a cambio de desbloquear la investidura –comenta Ponte.
-Lo leí en El País, es una de las noticias que trae en la portada –contesta Curro.
-O sea, que la constitución del nuevo gobierno está bloqueada –dice Álvarez-. Si es que la cabra siempre tira al monte. Sánchez al fin y al cabo es más rojo que Fidel Castro y lo que terminará haciendo es aliarse con los muchachos de Podemos para formar un gobierno de los que llaman de progreso. ¡Menudo progreso! Al final lo que formarán será un nuevo Frente Popular, como en el treinta y seis.
-Para el carro, Luis, no seas extremista. El PSOE de ahora no es el del treinta y seis y en cuanto a los niñatos de Podemos solo son unos revolucionarios de salón. Ninguno de ellos ha cogido en su vida un pico, toda la fuerza se les va por la boca –replica Grandal- ¿Tú qué opinas Curro?
   La directa pregunta de Grandal mete a Salazar en un apuro. Si cuenta lo que de verdad piensa pondrá de manifiesto su izquierdismo de manual y se ganará la enemiga de sus nuevos y vejestorios amigos que por lo que opinan son unos fachas de cuidado. Está tratando de encontrar una respuesta que sea políticamente correcta cuando Ponte le salva del compromiso.
-Os queréis dejar de cháchara política de una vez. Gobierne quien gobierne a los jubilados como nosotros nos van a dar para el pelo igualmente. Por tanto, dejaros de politiqueos y hablemos de cualquier otro asunto que sea más agradable y real. Por ejemplo de la cena de esta noche. Jacinto –pregunta dirigiéndose a Grandal-, ¿te quedas a cenar con nosotros o vuelves a Marina d´Or?
-¡Coño, se me había olvidado decíroslo! Chelo me ha pedido que esta noche seáis nuestros invitados. Va a hacer espaguetis a la vóngole con almejas que es uno de los platos que mejor le salen. Y de postre unas natillas de vainilla con caramelo que es otra de sus especialidades. Ah, y me ha dejado bien claro que no aceptará un no como respuesta. O sea, que si no queréis que la tenga de morros lo que resta de verano, esta noche cenamos en casa de Jennifer.
-¿Quién es Jennifer? –pregunta Álvarez tan curioso como siempre.
-La amiga de Chelo que nos ha prestado el apartamento. En realidad, su verdadero nombre es Nicolasa, el de Jennifer es, digamos, su nombre de guerra –y dirigiéndose a Curro le explica-. No te invito porque a Chelo no le gusta que lleve a desconocidos. Habrá más ocasiones para que puedas venir con nosotros.
-Faltaría más. No tienes porqué disculparte. Estoy a pensión completa, por tanto no tengo que preocuparme por las cenas, aunque como los menús suelen ser repetitivos alguna noche voy a comer a otra parte, como anoche a la pizzería.
-¿Aquí hay una pizzería? –indaga Grandal que, ante el gesto afirmativo de Álvarez, explica-. Estupendo, ya tengo excusa para traerme alguna noche a Chelo pues le encantan las pizzas y así podremos montar una partida nocturna que hace la tira de años que no hacemos ninguna.
   Álvarez y Ponte se han puesto de tiros largos porque saben que a Chelo le gusta la etiqueta, quizá porque en su profesión la etiqueta brilla por su ausencia. La mujer esta radiante, pocas veces tiene la oportunidad de lucir sus habilidades culinarias. Durante la cena explica a los amigos de su novio, así suele llamar a Grandal, la receta de la pasta que ha preparado. Ha puesto las almejas en agua fría con sal que ha cambiado un par de veces para que suelten la arena, durante unas dos horas, y luego las ha escurrido bien. Después las ha puesto en una cazuela con agua hirviendo para que se abran y ha guardado el caldo. Mientras tanto ha puesto la pasta a cocer. En otra cazuela con agua ha echado sal y laurel y cuando comienza a hervir ha añadido los espaguetis y los ha cocido durante ocho minutos, tras lo cual los escurre. Ha picado unos ajos y los ha freído en una sartén con aceite y cuando se han dorado ha incorporado las almejas. Ha agregado el caldo de la cocción y lo ha dejado hervir durante un par de minutos, después los ha retirado del fuego y los ha triturado hasta conseguir la salsa. Ha cortado por la mitad unos tomates cherry y los ha salteado en una sartén, luego ha mezclado los espaguetis con la salsa de las almejas para que se conjunten bien todos los ingredientes. Finalmente, ha puesto en la base del plato los espaguetis con la salsa de almejas y los ha decorado con los tomates cherry y unas hojas de albahaca.
   Los invitados, exagerando la nota, se deshacen en elogios ante la buena mano que Chelo ha mostrado tener. A la mujer se la ve radiante ante los plácemes de los amigos de su novio pues no está acostumbrada a ellos. Ponte pone la guinda a  las alabanzas expresándolo en italiano:
- Chelo esto es boccato di cardinale.

PD.- Hasta el próximo viernes

viernes, 1 de septiembre de 2017

16. La genuina paella valenciana



   El dos de agosto, antes siquiera de desayunar y siguiendo una añeja costumbre, Ponte abre el ordenador para echarle un vistazo a la prensa, aunque sería mejor decir a las portadas pues no suele pasar de ellas. En ABC el principal titular a cuatro columnas es otra consecuencia más del resultado de las recientes elecciones generales: El PP ofrece sostén territorial al PSOE a cambio de desbloquear la investidura. Es una oferta interesada, piensa el viejo, porque sin los votos de los socialistas será imposible formar nuevo gobierno; a ver si de una puñetera vez aprenden nuestros políticos a negociar. La única foto de la página alude a las vacaciones reales: Los rincones favoritos de los Reyes en Mallorca. Y por último le llama la atención una noticia relativa al mundo educativo: El abandono escolar español alcanzó este año su mínimo histórico: el 19,7 %. Esto sí que es una lacra de la que deberían ocuparse y preocuparse los políticos, se dice, y no de las chorradas por las que se pelean. Y da por concluida su información sobre la actualidad al oír que Álvarez anda trasteando por el salón.
-Buenos días, Luis.
-Buenos días, Manolo, ¿qué tal has dormido?
-Como un niño chico.
-A mí me ocurre lo mismo. Aquí duermo mucho mejor que en Madrid. Según Nacho es por la diferencia de presión. Y yo añado que también ayudará a que se pasa menos calor. Ah, en la cocina tienes leche semidesnatada, descafeinado, tostadas, mantequilla, margarina y mermelada. Luego podemos subir al pueblo e iremos al súper en el que podrás comprar los ingredientes para el exótico desayuno que sueles prepararte.
   Álvarez se refiere al peculiar desayuno que Ponte toma diariamente y que consiste en una especie de sopa que él mismo se prepara con caldo de pollo o de cocido desengrasado al que le agrega una loncha de pechuga de pavo cortada en pequeños trozos, un huevo crudo, dos cucharadas de arroz basmati, una rebanada desmigada de pan integral y lo espolvorea todo con una pizca de pimienta molida. Antes le añadía un chorrito de fino hasta que el especialista en medicina interna que le trata su incipiente insuficiencia renal le indicó que el alcohol, aun en dosis mínimas, no era lo más adecuado para su dolencia. Como preparar tan singular desayuno no va a ser fácil repetirlo en el apartamento del hijo de Álvarez, Ponte se decide por lo más simple: una tostada de pan integral con mantequilla y mermelada. En días futuros lo sustituirá por una tostada, refregada con tomate de penjar del terruño, y aliñada con aceite virgen de oliva.
   Después de desayunar los viejos cogen el coche y suben al pueblo para hacer la compra en un supermercado de la localidad. Aparcan el vehículo en el sótano del establecimiento, cogen un carro y empiezan a recorrer pasillos entre estanterías llenas de todas clases de productos.
-¿Cómo has dicho que se llama este súper? –pregunta Ponte.
-Consum. A parecer en valenciano quiere decir consumo y es parecido a Mercadona.
-No conozco ninguno así en Madrid.
-Es una cadena que se extiende por la costa mediterránea, pero al centro de España creo que no ha llegado todavía.
-¡Qué curioso!, los rótulos de los pasillos están en valenciano.
-Si te fijas, en valenciano por una cara y en castellano por otra. Esto me recuerda algo que creo que no te he dicho. La gente del pueblo habla mayoritariamente en valenciano, pero cuando te oyen hablar en castellano cambian automáticamente de lengua. Muchos hablan mal el castellano, pero te entienden y se hacen entender sin mayor problema.
   Casi sin darse cuenta han llenado el carro. Tras pasar por caja vuelven a la planta baja y guardan la compra en el maletero del coche. Retornan a la playa por la carretera de Torrenostra eludiendo el tendido del ferrocarril pasando por debajo de un puente.
-Cuando llueve mucho este badén, que como ves tiene un gran desnivel, se inunda y hay veces que corta la carretera y tienes que coger la Carrassa de Mon Rossí para ir al mar.
   A ambos lados de la carretera hay campos de naranjos, almendros, olivos y también se ven muchas fincas abandonadas lo que llama la atención de Ponte.
-Yo creía que en La Plana estaban todos los campos cultivados, pero veo que hay algunos que parecen medio abandonados.
-Un día cogeremos el coche y te daré una vuelta por el término municipal. Hay zonas en las que los terrenos no es que estén medio abandonados, es que lo están por completo. Al parecer, la gente joven no está por seguir la trayectoria de sus mayores y no quieren ser agricultores. El resultado es el que ves: campos medio yermos y echados a perder.
-Es que el trabajo agrícola es muy duro y poco rentable. Bien lo sé yo que nací en un pueblo de pan pedir y en el que la mayoría de los vecinos eran campesinos. Entiendo que los jóvenes tengan otras aspiraciones y se busquen la vida con ocupaciones que sean más llevaderas.
   Entre el viaje al pueblo, hacer la compra y guardarla se les ha hecho cerca de la una. Desechan darse un paseo o un baño y optan por sentarse en uno de los bares de cara al mar donde toman unas cervezas, en el caso de Ponte sin alcohol. Eligen uno de los bares que está pegado a la playa y que responde al nombre de Cal Pitu. Una de las cuestiones que resuelven mientras toman las birras es el plan para las comidas de los próximos días. Como esperan que sea Ballarín quien haga de cocinero, deciden que hasta que no llegue almorzarán en alguno de los restoranes locales y por la noche, según como estén de animosos, saldrán a tomar una cena ligera o se harán algo ellos mismos.
-Entonces, ¿dónde almorzamos hoy? –quiere saber Ponte.
-Pues donde quieras. ¿Qué te apetece comer? –pregunta Álvarez.
-Ya sabes que tengo buen diente. Donde tú quieras que eres el que conoce esto.
-¿Te parece que iniciemos la temporada con algo típico de esta tierra? Me refiero a tomar una paella.
-Me parece bien. Siempre ha sido uno de mis platos favoritos.
-Entonces vamos a ir a El Perero, es una cafetería que está pegada a la pizzería donde cenamos anoche y que hacen unas paellas que suelen estar muy ricas.
   En el restorán les indican que la paella tardará unos veinte minutos por lo que para hacer tiempo se piden otras cervezas y algo para picar.
-Además de lo que viene en la carta, hoy tenemos cargols punxencs –anuncia la joven que les atiende.    
   Antes de que Ponte tenga tiempo de preguntar qué son, Álvarez se lo traduce:
-Así les llaman aquí a las cañadillas, pero personalmente prefiero los mejillones o la sepia, tanto unos como la otra los preparan con una salsa verde de ajo y perejil muy rica.
-A mí me da igual una cosa que la otra, elige tú.
   En tanto acaban con los mejillones a la marinera, que es lo que han pedido como entrada, llega la paella. Álvarez cuenta a su amigo que lo que acaban de servirles es lo que se conoce como paella valenciana, al parecer la única y legítima. Y continúa explicando que la mayoría de veces las paellas que se elaboran en los restaurantes no son más que variantes de la genuina paella huertana en la que solo entran diez ingredientes: un mineral, dos líquidos, dos carnes, y cinco vegetales.
-¿A ver si sabes cuáles son esos ingredientes? –le reta Álvarez-. Comencemos por los líquidos.
-Supongo que aceite y caldo.
-El caldo es el líquido que resulta de cocer o aderezar algunos alimentos, o sea que no vale.
-Bueno, pues entonces aceite y agua. En cuanto a las carnes supongo que pollo y costilla de cerdo –ante el gesto negativo de Álvarez rectifica-. ¿Pollo y conejo? –Ahora el gesto es afirmativo-. Lo que no sé es el mineral –tras unos instantes de cavilar, Ponte se da un cachete en la frente–. Claro, cómo no se me ha ocurrido antes, tiene que ser la sal.
-Premio para el caballero. Ahora los cinco vegetales –pide Álvarez.
-Veamos. Arroz, por supuesto, judía verde, tomate…, cebolla –Álvarez niega-, ajo –Otra negativa-, ah, sí, guisantes –Vuelve a negar Álvarez-. Pues los otros dos vegetales no sé cuáles puedan ser –se rinde Ponte.
-La alubia blanca grande, que aquí llaman garrofón y el azafrán. Esos son los diez integrantes de la auténtica paella valenciana que, en definitiva, es un plato de fortuna que guisaban los huertanos con los productos que tenían a mano.
-Y esas paellas que te sirven, incluso en los restoranes de postín, en las que hay langostinos, mejillones, gambas, cigalas y un montón de cosas más, ¿no son genuinas paellas?
-No lo son. Esos platos son arroz con lo que sea y a lo que falsamente denominan paella, pero que en realidad no lo son. Lo que ocurre es que la paella, como todos los platos de fortuna de origen campesino, admite múltiples variantes. Por ejemplo, aquí a la paella le suelen poner caracoles, habitas, guisantes, alcachofas, carne de pato, costilla de cerdo y cualquier otro producto que tengan en ese momento, pero la paella fetén es la de los diez ingredientes que te he contado.
-Ves, como decía mi santa madre: no te acostarás sin saber una cosa más.

PD.- Hasta el próximo viernes