miércoles, 18 de septiembre de 2019

*** Post info 9. Más que votarles habría que botarles



   La noticia hoy en España, la que abre todos los noticieros televisivos y radiofónicos, así como la que figura en lugar destacado en las portadas de la prensa escrita es que el 10 de noviembre volveremos a votar. Será la cuarta vez en cuatro años que a los españoles nos convocan a las urnas.
   Votar para elegir a los que te van a representar en el parlamento, en España llamado Cortes generales, es una buena señal de salud democrática, pero como decía Horacio en el término medio está la virtud. Y cuando las votaciones son excesivas se devalúan y lo que debería ser indicio de salud democrática se convierte en un preocupante síntoma de que algo anda mal en la vida democrática de un país.
   El hecho de que el presidente en funciones del gobierno español, el líder más votado en las elecciones del pasado abril, no haya sido capaz o no ha querido por cálculo político o vaya usted a saber por qué conseguir una mayoría suficiente para formar gobierno le señala como uno de los culpables de que tengamos que volver a las urnas. Pero no es el único culpable, la culpabilidad hay que repartirla entre los líderes del resto de partidos políticos con representación en la cámara, al menos de los partidos con más peso político. Unos ni siquiera se han sentado a dialogar y otros lo han hecho, pero en un diálogo de sordos. Todos han demostrado ser unos perfectos egoístas, arrogantes e incapaces de cumplir con su trabajo. Unos políticos que no se ganan su sueldo.
   España es una democracia, es algo de lo que no cabe duda, pero nuestros políticos la hacen muy imperfecta. Quizá sea porque la inmensa mayoría de ellos son políticos profesionales desde su juventud. Nunca han ejercido otros trabajos. Viven por, para y de la política; es decir, viven, y muy bien, a costa del sudor de sus conciudadanos.
   A esos políticos más que votarles habría que botarles.

martes, 17 de septiembre de 2019

*** Post info 8. ¡Y todavía hay descerebrados que mantienen que lo del cambio climático es un cuento!



   Como supongo saben por las noticias de los medios, parte del sureste y algunas comarcas murcianas y andaluzas se han visto afectadas la pasada semana por una gota fría o lo que los metereólogos denominan una DANA o depresión aislada en niveles altos. Dicho coloquialmente, lluvia a cántaros y con tanta intensidad que en pocas horas son capaces de anegar tierras, hacer que se desborden arroyos, riachuelos y ríos, se derrumben edificios, se abatan puentes y hasta las ramblas o ríos secos, como se les suele llamar en mi tierra, acarrean tal volumen de agua que más parecen pequeños Amazonas.
   En mi ya larga andadura por este planeta al que tan mal tratamos, viví en primera persona dos gotas frías. De una recuerdo poco porque era un niño, pero la otra marcó decisivamente la economía de mi familia y mi futuro personal. La he descrito en una de mis novelas, La pertinaz sequía, y lo hago así:
“La noche del veintiocho al veintinueve de septiembre los cumulonimbos han ido creciendo espectacularmente en la comarca y desde el anochecer parecen darse cita en la llanura senillense. Antes de que se haga noche cerrada comienza a llover, al principio da la impresión de que es el clásico aguacero, corto pero intenso, propio de las tormentas septembrinas, pero a medida que trascurren las primeras horas de oscuridad la lluvia arrecia por doquier. Llega un momento en que la tierra, empapada, se niega a recibir más líquido y todas las vaguadas se transforman en impetuosos torrentes que vierten mares de agua en la llanura. Poco después de la medianoche, comienzan a inundarse las casas del pueblo que están ubicadas en las zonas más bajas y las calles y caminos se convierten en cauces que encaminan el agua hacia las cotas más bajas del término municipal: los campos al este de la vía férrea, la marjalería y el humedal de Torrenostra, precisamente donde están los arrozales…
   Padre e hijo chapotean en medio del cenagal en que se han convertido los caminos de la zona hasta que llegan a la finca. En silencio miran lo que era un espléndido campo motejado cada varios pasos por las gavillas de arroz puestas a secar, no queda nada. El campo, que el día anterior estaba seco, ahora es una lámina de agua que oculta hasta los caballones que sirven de márgenes entre parcela y parcela. Ni rastro de arroz ni de nada, solo una laguna de agua sucia que se confunde con la del mar porque éste ha perdido su tono azulado y presenta un desagradable color terroso. Por encima de la lámina de agua del Prat solo sobresalen los plumeros de los carrizos, toda la demás vegetación está anegada. La riada, así la llamarán siempre los senillenses aunque por allí no haya ningún río, se lo ha llevado todo por delante. Julio se echa las manos a la cara y no puede evitar un sollozo. Unos lagrimones gordos como garbanzos se le escurren por las mejillas. Su hijo le mira entre el asombro y la tristeza, es la primera vez que ve llorar a su padre. Por el momento, a los Bosch les ha cambiado la vida. La bonanza económica que vislumbraban se ha desvanecido como si de un espejismo se hubiese tratado…”
   Comprendo perfectamente lo hondamente afectados que han de estar los que han padecido semejante desastre y me solidarizo de todo corazón con ellos pues yo pasé por ello hace más de setenta años.
   ¡Y todavía hay descerebrados que afirman que lo del cambio climático es un cuento!

viernes, 13 de septiembre de 2019

Capítulo 29. Reconstruyendo el periplo de Curro.- Episodio 121. De Alvito a Torrenostra

   Grandal, a petición de sus amigos, les está contando su teoría sobre lo que ocurrió en la habitación de Curro Salazar la tarde de la Asunción. Ha comenzado por señalar las raíces del caso Pradera que sitúa en el archifamoso caso ERE.
-Un testigo clave de ese caso era Salazar, de ahí que sea lógico pensar que algunos de los que han querido callarle para siempre puedan ser artífices o autores intelectuales de su muerte.
-El resumen que has hecho del caso ERE creo que ha quedado más claro que el agua clara, Jacinto. Ahora la pregunta a formular es: ¿cuál es la siguiente página de la historia del caso Pradera?, que es lo que nos interesa –quiere saber Ballarín.
-Más que de página deberíamos hablar del segundo capítulo de la historia que nos ocupa –responde Grandal-, y es el periplo que recorre Salazar desde que huye de Sevilla hasta que aparece en Torrenostra y que, según la información que me pasó el sargento Bellido, ha sido reconstruido por los agentes de la UCO.
-Perdona mi ignorancia, Jacinto, ¿qué es la UCO? –pregunta Ramo que no estuvo en el principio de la investigación.
-Son las siglas de la Unidad Central Operativa, que es el órgano central del servicio de policía judicial de la Guardia Civil, encargada de la investigación y persecución de las formas más graves de delincuencia y crimen organizado. También sirve de apoyo a las unidades territoriales de policía judicial de la Benemérita que, por falta de personal o de medios o porque el ámbito del delito sea interprovincial, requieran el apoyo de esa unidad.
-Si seguís preguntando a cada momento, la explicación no acabará nunca –protesta Ballarín.
-Tranquilo, Amadeo. Como decía, tras la huida de Sevilla de Curro su primer escondite fue un pueblecito llamado Alvito perdido en el interior del Alentejo, región del centro-sur de Portugal más conocida por sus dehesas de alcornoques, olivos y vides que por su afluencia de visitantes. ¿Por qué huyó a Portugal?, quizá porque era el país que tenía más a mano, quizá porque supiera portugués o vaya usted a saber. Allí estuvo unos meses hasta que por causas desconocidas cambió de localidad y se marchó al Algarve. Es la región más meridional de Portugal y fronteriza con la provincia de Huelva. Es famosa por sus playas, sus complejos hoteleros y su clima lo que hacen que sea la región portuguesa que más turistas recibe. Dos de los mayores complejos turísticos de Europa se encuentran allí: Vilamoura, junto a la playa de la Falésia y la playa de Rocha en la localidad de Portimao. Pues bien, dentro del Algarve eligió la ciudad costera de Tavira a unos veinticinco kilómetros de la frontera española. Está en el distrito de Faro, que es la capital de la región, Allí estuvo cerca de un año. En algún momento alguien debió descubrirle, le pasó algo que ignoramos o simplemente se aburría por lo que optó por cambiar de guarida.
-La verdad es que el tío tenía poca imaginación. Si decides pirarte, ¿por qué no hacerlo a Brasil, a Cuba o a Bali en vez de esconderte al lado de tu casa? –se pregunta Álvarez.
-El tercer capítulo del periplo –prosigue Grandal sin contestar la pregunta de Álvarez- empieza cuando elige su tercer escondrijo: Torrenostra. ¿Por qué eligió una playa poco conocida y escasamente frecuentada, una playa que en muchos mapas ni siquiera aparece? No lo sabemos, personalmente creo que precisamente por eso, por ser poco conocida y menos frecuentada. ¿Quién podía sospechar que Francisco Salazar Jiménez, un personaje clave del caso ERE, se alojaba en un modesto hostal de la que posiblemente sea la más desconocida playa de la Costa de Azahar? En principio, el escondite estaba bien elegido para alguien que quiere pasar inadvertido. Era posible, pero en absoluto probable, que alguien le reconociera en este lugar, pensando sobre todo que Andalucía, dónde era más conocido, es la región española que menos visitantes aporta a las playas levantinas y por consiguiente menos probabilidades había de que alguien le reconociera.
-Eso posiblemente sea cierto. Un indicador de donde son los veraneantes que vienen aquí es la prensa, y en los puestos de periódicos, tanto de la playa como del pueblo, nunca he visto un periódico andaluz –aduce Ramo.
-Lo que apoya mi tesis sobre el porqué de la elección. Bien, un buen día, a primeros de julio, Salazar aparece en el hostal los Prados. Por las declaraciones de la patrona sabemos que Curro, como a él le gustaba que le llamasen, presenta como documento para inscribirse un carné de conducir alegando que ha extraviado el DNI y que está tramitando la expedición de un duplicado. El carné, más falso que un reloj Piguet comprado en un mercadillo, estaba a nombre de Francisco Martínez Galán y así le llamamos todos hasta que se descubrió su verdadera personalidad. Paga en metálico y por adelantado todo el mes de julio y a primeros de agosto hace lo mismo. También deja caer que es posible que se quede más tiempo, hasta que el establecimiento cierre a final de temporada. En el hostal se comporta como un cliente correcto, discreto, poco charlatán y deja buenas propinas por lo que los empleados le dan un trato preferente. Suele pasear a primeras horas de la mañana y a últimas de la tarde por la playa, pero no es amigo ni de tomar el sol ni de grandes baños. La camarera que tiene asignada su habitación, la número 16, es Anca Dumitrescu, a quien todos conocéis. Rumores sin confirmar apuntan que pudo haber un fugaz romance o simplemente una aventura sexual entre Curro y la joven rumana. Como el hecho, en caso de ser verdad, era irrelevante para la investigación no he querido preguntar a la chica para no avergonzarla ni crearle más problemas con su novio, puesto que ambos aunque estuvieron en la habitación del exsindicalista no tuvieron arte ni parte en su muerte. Finalmente, un dato significativo: en el mes y medio que Salazar vivió aquí no hizo amigos, tampoco parece que lo intentara. Jugó algunas partidas de dominó con gente del pueblo, pero sin llegar a intimar con nadie. Lo más parecido que tuvo a unos amigos o, mejor dicho, conocidos fuimos nosotros.
-A mí me parecía muy dicharachero como buen andaluz –opina Álvarez.
-Yo intuí desde el primer momento que era hombre al que no le gustaban las preguntas, ni siquiera las más inocentes –afirma Ponte.
-Recordaréis que yo solía decir que me parecía que no era trigo limpio. No sé por qué me dio esa impresión, debió de ser una cuestión de olfato policial –recuerda Grandal que dirigiéndose a Ramo le pregunta-. ¿Tú llegaste a conocerle?
-No, no le conocí, creo que ni siquiera llegué a cruzarme con él pues a tenor de las fotos que ha publicado la prensa no recuerdo haberle visto –responde Ramo.
-Antes de que me preguntes, Jacinto, yo tampoco le conocí –afirma Ballarín con su pizca de ironía-, y te ruego que sigas con la historia porque a este paso va a llegar el treinta y uno de agosto y todavía estaremos en los prolegómenos.
-Poco a poco, hila la vieja el copo –es la respuesta de Grandal echando mano del inabarcable refranero español-. No tengas prisa, Amadeo, que os lo contaré todo antes de que acabe agosto. Prosigo, durante el mes de julio, Salazar llevó una vida tranquila y sin sobresaltos, al menos que sepamos, pero a partir de primeros de agosto algo cambió. No hemos averiguado cómo o quién lo hizo, pero su escondite en este lugar paradisíaco fue descubierto. Tengo tres hipótesis al respecto: una es que alguna de las contadas personas en Andalucía con las que seguía teniendo algún tipo de contacto tuviera un desliz y dijera donde se ocultaba, otra es que una de esas personas le traicionó y reveló dónde se escondía, y la tercera que alguien por pura chiripa le reconoció y dio a conocer su escondrijo. Teniendo en cuenta lo mucho que se juegan en el caso ERE un montón de tipos de allá abajo, me inclino por la segunda hipótesis aunque no descarto la primera; en cambio la última me parece bastante improbable.
-Estoy contigo, Jacinto, con el follón que hay montado en Andalucía con el caso ERE no me extraña nada que las traiciones y los chivatazos abunden más que los mosquitos en los veranos que no fumigan –comenta Ramo.
-Bien, como decía, a partir de primeros de agosto algo cambia en la vida de Curro. Su localización en Torrenostra parece que rápidamente trasciende en los ámbitos sevillanos pues el 6 de agosto son varios los individuos de la ciudad hispalense que se ponen en marcha hacia Castellón. El primero que llega es Carlos Espinosa que alquila un avión privado que le lleva al aeropuerto de Castellón-Costa de Azahar y que se hospeda en el Hotel del Golf Playa en el Grao de Castellón.
-Allí estuvimos preguntando el menda y Manolo –recuerda Álvarez.
-Luego van llegando los demás. Francisco José, el hijo, hace el trayecto desde Sevilla en autobús y se aloja en el Hotel Miramar del pueblo. Es el alojamiento más cercano al de Curro. Rocío, la exnovia, también viaja en autobús y asienta sus reales en el Hotel Restaurante Serra d´Irta de Alcossebre. De esos tres desplazamientos es fácil deducir que el individuo o grupo que envió como emisario a Espinosa es gente de dinero porque alquilar un avión privado no está al alcance de todos los bolsillos. En cambio, el hecho de que tanto el hijo como la exnovia viajaran en autobús y se alojaran en hoteles de una estrella supone que sus presupuestos para el viaje eran muy limitados.
-Te puedo decir lo que se gastaron en el viaje porque he tenido la curiosidad de mirarlo en internet. El trayecto Sevilla-Castellón, con una duración de algo más de once horas, tiene un coste de sesenta y tres euros –informa Ballarín.
-Yo nací demasiado pronto y me quedé en la galaxia Gutenberg, pero reconozco que el invento de internet es la rehostia –proclama Ponte.
-Y que lo digas. Cosa que no sepas preguntas al señor Google y al instante te lo busca –comenta Ballarín.
-¿Y si hacemos otra ronda de birras? –propone Álvarez que se ha quedado seco.

PD.- Hasta el próximo viernes en que publicaré el episodio 122. No venían por su cuenta, eran emisarios